II Conferencias sobre la Marginación Social

II Ciclo de Conferencias sobre la Marginación social

 

El II Ciclo contra la Marginación Social nace de una iniciativa por parte de profesores, profesoras y estudiantes de pedagogía, en un intento por traer a la facultad experiencias del ámbito social y comunitario.

 

Este año, con el mismo afán de crear núcleos de reflexión y hacer RED entre distintos trabajadores y trabajadoras de la educación, en su vertiente más amplia, se han apliado los ámbitos y contamos con la contribución de personas que luchan diariamente por hacer de este mundo un lugar mejor. 

 

 Más información, programa y organización: AQUÍ

Jornadas Profesorado y Reforma I: ¿Un cambio en las prácticas docentes?

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Málaga 26, 27 y 28 de noviembre de 1999

 

PRODUCCIÓN CIENTÍFICA

 

RIVAS FLORES, J.I. (Coord.)(2000): Profesorado y Reforma: ¿Un cambio en las Prácticas de los docentes? Ediciones Aljibe, Málaga

icono-pdf HUM 619 (Ed.) (2000): Jornadas “Profesorado y Reforma”. Libro de Comunicaciones. HUM 619, Málaga 

 

 

   


 

PROGRAMA

 

VIERNES 26 DE NOVIEMBRE

 

9:00    ENTREGA DE DOCUMENTACIÓN

10:30  INAUGURACIÓN OFICIAL DE LAS JORNADAS

11:00  1ª PONENCIA: “Condiciones sociales del trabajo de los docentes”

Dr. D. José Manuel Esteve Zarazaga

Catedrático de Teoría e Historia de la Educación de la Universidad de Málaga

12:30  DESCANSO

13:00  2ª PONENCIA: “Políticas educativas de atención a la diversidad”

Dr. D. Antonio Fortes Ramírez

Profesor Titular de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Málaga

16:30  3ª PONENCIA: “Ideología, diversidad y cultura: construyendo una escuela contrahegemónica”

Dr. D. Miguel López Melero

Profesor Titular de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Málaga

18:00 DESCANSO

18:30 SESIÓN DE COMUNICACIONES LIBRES

 

 

VIERNES 27 DE DICIEMBRE

 

9:30  4ª PONENCIA: “Los efectos de la Reforma en la condición profesional de los docentes”

Dra. Dña. Remedios Beltrán Duarte

Dra. Dña. Nieves Blanco García

Dr. D. Miguel Sola Fernández

Profesores Titulares de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Málaga

11:30  DESCANSO

12:00  5ª PONENCIA: “La formación inicial y permanente del profesorado”

Dr. D. Javier Barquín Ruiz

Dra. Dña. Pilar Sepúlveda Ruiz

D. J. Francisco Murillo Más

Profesores Titulares de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Málaga

16:30  SESIÓN DE COMUNICACIONES LIBRES

18:30  DESCANSO

19:00  6ª PONENCIA: “Condiciones organizativas del trabajo de los docentes”

Dr. D. Miguel Ángel Santos Guerra

Catedrático de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Málaga

 

SÁBADO 16 DE DICIEMBRE

 

9:30   7ª PONENCIA: “Prácticas profesionales de los docentes”

Dr. D. José Ignacio Rivas Flores

Director del Grupo de Investigación HUM 619 y Profesor Titular de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Málaga

11:00  DESCANSO

11:30  MESA REDONDA SOBRE LAS PRÁCTICAS PROFESIONALES DE LOS DOCENTES

Coordinadora:

Dña. Pilar Rodrigo Muñoz

Profesores invitados:

D. Luis Almeda Estrada

D. Sebastián Rodríguez

Grupo de Trabajo “Encuentros en la Naturaleza”

D. Antonio J. Pérez Cervantes

D. Juan Bautista López

13:30  ACTO DE CLAUSURA

14:00  ENTREGA DE CERTIFICACIONES

16:00  VISITA CULTURAL

 

 


 

 

 

CALDERÓN, I. (2002):  “Recensión Bibliográfica del libro RIVAS FLORES, J.I. (coord.) (2000): Profesorado y Reforma: ¿Un cambio en las prácticas de los docentes?, Algibe, Málaga”.  En Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado.  Número 43, Febrero de 2002

Recensión Bibliográfica

 

La extensión a la totalidad de la población de la educación primaria y la declaración de la educación secundaria como obligatoria ha modificado, sin duda, tanto las formas de trabajo como las más arraigadas funciones del sistema educativo.  La necesidad de atender a la diversidad de una población enmarcada por las características de la posmodernidad, supone la puesta en práctica de nuevas metodologías, estrategias y organizaciones que se adapten a la nueva situación, pero… ¿ha sido la reforma capaz de promover este cambio?  “Profesorado y Reforma” es el resultado del esfuerzo de diferentes autores que, bajo la coordinación de J.I. Rivas, analizan el panorama educativo actual tras diez años de implantación de la LOGSE.

 

De este modo, Esteve nos ofrece una clarificadora panorámica de las condiciones sociales del trabajo de los docentes, modificada principalmente por la comprensividad de la educación hasta los dieciséis años, lo que supone “un cambio cualitativo que modifica los objetivos, las formas de trabajo y la esencia misma del Sistema Educativo”.  El extendido sentimiento de crisis, las nuevas exigencias de una sociedad multicultural y pluralista que provoca la ruptura del consenso social sobre los objetivos de la enseñanza, así como la desvalorización de la imagen social del profesor y su desconsideración salarial son temas sobre los que Esteve reflexiona, concluyendo con la necesidad de comenzar una etapa de apoyo a los profesores que mejore sus condiciones de trabajo, para lo que propone un conjunto de medidas concretas.

 

Fortes reflexiona acerca de algunos aspectos generales que tensionan y organizan la teoría y la práctica de las políticas de atención social a la diversidad de la ciudadanía desde los últimos siglos, otorgando especial relevancia a la configuración de estas políticas en la sociedad actual, caracterizada por el pluralismo y la globalización de la información, y estudia el reflejo de estos problemas a propósito de las políticas educativas de atención a la diversidad.

 

Los efectos de la reforma en la condición profesional de los docentes son abordados desde diferentes perspectivas:  Beltrán nos aproxima a través de un estudio con un grupo de profesores, a los efectos de la reforma en la condición profesional de los docentes.  El proceso seguido en el diseño y desarrollo de la misma, las condiciones de la organización de los centros de secundaria obligatoria, la configuración de las plantillas y la formación del profesorado, la concreción del curriculum y la evaluación y promoción del alumnado son temas analizados por Beltrán tras estudiar las diferentes sensaciones de los docentes;  para Blanco el objetivo central de la ESO está en la formación de una ciudadanía autónoma y responsable, provocando una ruptura con la tradición selectiva de la enseñanza secundaria, lo que está suponiendo un cambio en la identidad profesional del profesorado configurada principalmente por su formación como expertos en conocimiento disciplinar;  el discurso de la reforma y las características de la ideología social actual son, para Sola, los responsables de ciertas creencias que se han arraigado en el pensamiento profesional de los docentes y que repercuten en sus prácticas, por lo que justifica la necesidad de practicar la reflexión y la crítica por parte del profesorado como recurso liberador de estas creencias.

 

López Melero nos plantea un “cambio de paradigma” para hablar de la escuela de la diversidad, suplantando el deficitario, de influencia médica y psicológica que considera a las personas excepcionales como enfermos, por el competencial educativo, que las reconoce como un valor.  Melero nos descubre a través de su propia experiencia el problema fuera de la persona con handicap y expone algunos puntos que nos permiten ir construyendo una escuela contrahegemónica que parte del respeto a la diversidad del alumnado, ofreciendo una nueva manera de “educar(nos)” desde la cooperación y la convivencia.

 

El tema de la formación es también abordado en el libro.  De este modo, Barquín nos ofrece un análisis de la formación inicial y permanente del profesorado en el que trata especialmente la reestructuración universitaria y la formación en los CEPs;  Sepúlveda nos acerca a la necesidad de aproximar la realidad educativa a los planteamientos teóricos a través de las prácticas en la formación inicial, para lo que será necesaria una buena coordinación entre la escuela y la facultad, en un proceso de asesoramiento que reconoce los centros de primaria y secundaria como “centros de desarrollo profesional”; por su parte, Murillo hace una sutil crítica de la lejanía del discurso teórico y la práctica, de la tecnificación y descualificación progresiva del docente, de la implantación de la LOGSE frente a su ideal de profesional reflexivo-crítico y de la formación en centros llevada a cabo con la reforma.

 

Santos Guerra nos hace una caracterización de lo que la organización escolar es, de sus males inherentes, y de lo que debería ser.  Realiza una lectura crítica de la autonomía de las instituciones educativas y reflexiona acerca de las reformas descendentes, terminando con una exposición de las características de una organización que aprende.

 

El trabajo de los profesores es abordado por Rivas desde un punto de vista centrado en la vida de los mismos, como resultado del análisis de la cultura profesional de los docentes de secundaria, definiendo el 

concepto mismo del trabajo desde la triple perspectiva de entenderlo como un proceso de producción, un conjunto de circunstancias construidas social e históricamente y una respuesta individual a las exigencias sociales e institucionales, y caracterizando el trabajo de los profesores.  Un estudio que se adentra en la propia construcción de la identidad profesional de los docentes.

 

Para concluir, es interesante la apuesta hecha con la intención de ofrecer una visión del proceso desde dentro: lo vivido por los docentes.  Así, Almeda analiza la evolución de las condiciones del trabajo y su desarrollo profesional; Rodríguez Martín nos muestra la dificultad de cambiar los estilos docentes, tema en el que insisten Gómez, Jáimez y Sánchez, además de ofrecer algunas claves para comprender el proceso de reforma desde dentro; López Blanco se adentra en diferentes modalidades de formación permanente en los CEPs, y Pérez Cervantes nos introduce los EOEs en la LOGSE.

 

Un serio trabajo que nos dibuja el panorama que se les ha presentado a los docentes tras diez años de implantación de la actual reforma educativa y que nos ayudará a reflexionar sobre el pasado para afrontar el futuro.

Jornadas Profesorado y Reforma II: En torno a la E.S.O.

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Málaga 14, 15 y 16 de diciembre de 2000

 

PRODUCCIÓN CIENTÍFICA

 

icono-pdfResúmenes de las Comunicaciones

Relato de los talleres

 

 

 

   


 

PROGRAMA

 

JUEVES 14 DE DICIEMBRE

 

16:15  INAUGURACIÓN OFICIAL

17:00  1ª PONENCIA: “Reproducción y recreación de la cultura en la E.S.O.”

Dr. D. Ángel I. Pérez Gómez

Catedrático de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Málaga

18:30 DESCANSO

19:00 PRESENTACIÓN DE EXPERIENCIAS

 

VIERNES 15 DE DICIEMBRE

 

12:00  VISITA CULTURAL

16:30  SESIÓN DE COMUNICACIONES

18:30  DESCANSO

19:00  2ª PONENCIA: “El sentido educativo y social de la E.S.O.”

Dr. D. José Gimeno Sacristán

Catedrático de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Valencia

 

SÁBADO 16 DE DICIEMBRE

 

9:30 TALLERES DE DEBATE

A. Promoción del alumnado

B. Convivencia y disciplina

C. Organización y gestión

D. La dinámica del aula

E. Profesorado: juego de roles

F. Condiciones de trabajo

G. Contradicciones en las medidas de atención a la diversidad

H. Materiales curriculares

I. Otros

11:30  DESCANSO

12:15  MESA REDONDA: “La E.S.O. a debate: la voz de los implicados”. Participan representantes de alumnos, padres, profesores y administración

16:00  PRESENTACIÓN DE EXPERIENCIAS

18:00  DESCANSO

18:30  3ª PONENCIA: “Qué profesor y para qué escuela”

Dr. D. José Ignacio Rivas Flores

Profesor Titular de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Málaga

20:00 EXPOSICIÓN DE CONCLUSIONES Y ACTO DE CLAUSURA

20:45 ENTREGA DE CERTIFICACIONES


 

 


 

 

RELATO DE LOS TALLERES

 

Documento redactado por el Grupo de Investigación “Profesorado, cultura e institución educativa” (HUM 619) de la Junta de Andalucía a partir de las conclusiones elaboradas en los Talleres

 

En primer lugar, hemos de comentar que los talleres de debate, en general, han tenido una gran aceptación. Han sido muy fluidos, participativos y nos han dado una visión global de las inquietudes de los asistentes, en su mayoría docentes, acerca de la función de la escuela y sus limitaciones en la educación secundaria obligatoria.

En este sentido, los objetivos y propósitos que nos planteábamos de que éste fuese un espacio para el diálogo, la reflexión y la expresión de la voz de los docentes, se ha cumplido de una manera satisfactoria.

Una vez dicho esto, voy a comentar las conclusiones a las que se ha llegado de forma conjunta en los talleres de debate 

Hemos optado por esta modalidad de exposición de las conclusiones, con el ánimo de presentar un relato coherente, y no tanto la particularidad de lo ocurrido en cada uno de ellos.

No obstante, manifestamos desde la organización nuestra intención de que el relato pueda aparecer en la publicación de estas jornadas.

El sistema educativo está reclamando un cambio en las concepciones sobre cómo entender y trabajar la educación, y un replanteamiento de todos los aspectos relacionados con la acción e intervención educativas.

Planteamos la necesidad de diseñar una escuela que se adapte a las características, demandas y valores de la sociedad actual, se precisa por tanto una conexión entre escuela-sociedad.

La necesidad de acercar la cultura escolar y la cultura social se hace perentorio, para plantear un proyecto educativo que responda a las metas y finalidades que pretendemos alcanzar.

En esta reflexión que debemos plantearnos sobre nuestra escuela, nos vemos obligados a establecer la necesidad de reconceptualizar los roles que actualmente, está desempeñando cada sector de la comunidad educativa.

La implicación del profesorado en este marco es fundamental, como uno de los factores claves a la hora de promocionar, generar y apoyar el cambio de las concepciones sobre la escuela. Es necesario por tanto replantear la función del profesorado en nuestro actual entorno educativo.

Asimismo, la implicación de la familia es también uno de los pilares principales. La participación y la implicación de los padres y madres en el proyecto educativo, es vital para el nuevo replanteamiento que la educación nos exige.

El cambio en la estructura familiar de la sociedad actual, la desaparición del modelo tradicional y la aparición de nuevos modelos de familia, repercuten en los niveles de participación en los centros escolares y la implicación de la familia en la tarea de educar.

Frente a la idea de que los padres han dimitido de sus funciones como agentes educadores, se plantea la posibilidad de que padres y madres tengan un sentimiento de exclusión de la escuela. Es posible replantearnos si en nuestro modelo de participación tienen espacio los padres y madres para desarrollar un proyecto de participación real.

En este sentido esta escasa participación que parece se está dando en la escuela, debe ser analizada para generar respuestas y alternativas, promoviendo una plena participación de la familia, y con ello el ejercicio de nuestros derechos como ciudadanos de una sociedad democrática. La escuela debe de ser un marco generador de la cultura participativa.

Planteamos la necesidad de concebir a los padres y madres, no como intrusos en la cultura escolar, sino como agentes fundamentales de la dinámica de ésta.

La implicación del alumnado como el tercer pilar de la comunidad, se nos hace una exigencia. 

Esto nos llevará a la necesidad de plantear, buscar, analizar y diseñar nuevos sistemas, formas, modelos y espacios para la participación; entendiendo esta participación como eje clave, necesario y central en el desarrollo de cualquier proyecto educativo.

Se ha puesto de manifiesto el actual auge del modelo de gestión empresarial, que se está imponiendo en los centros docentes. Este modelo representa la mercantilización de la educación en correspondencia con la sociedad neoliberal y la búsqueda irracional de la eficacia como fin de la educación, que sesga cualquier intento de dotar de un sentido comprensivo a la escuela.

Como respuesta a los vertiginosos cambios sociales en los que estamos inmersos, la escuela está necesitada de un cambio de paradigma, tanto desde el punto de vista de la administración como desde el propio cuerpo docente.

Se ve inevitable la transición del modelo instructivo a un modelo educativo, que propugna una atención a todas las dimensiones del ser humano. De esta forma la concepción del docente se traslada desde una postura de transmisión del conocimiento, a una figura facilitadora de éste, que haga que el alumnado procese y reconstruya su pensamiento para poder interpretar la vida cotidiana. Para ello es necesario romper con los modelos academicistas que no responden a la diversidad, sino que atienden solo a la norma, a la homogeneidad, y perpetúan las desigualdades sociales.

Dentro de este marco se hace necesario el cambio del rol del docente y una reconsideración de la función de la escuela. De alguna manera ,el profesorado sigue pensando que su función esta limitada al espacio y al contexto del aula, y a una concepción individual de la intervención educativa.

Se ha hecho patente que los fines que persigue el profesor en el aula no coinciden con los fines que propugna la LOGSE.

El trabajo en equipo se erige como herramienta imprescindible para alcanzar las metas y fines educativos, y generar una cultura común en torno al fenómeno educativo.

En este sentido, es necesario generar un clima de diálogo y de relaciones dinámicas y horizontales en la vida del centro, para plantear estrategias en la resolución de conflictos desde la práctica docente y desde el entorno de las relaciones humanas.

Condicionantes para la elaboración de esta cultura común capaz de resolver los conflictos generados en el aula y en la institución educativa son el Tiempo, el Espacio, el Currículum y la Estructura de poder de la escuela. 

En cierto modo, el modelo de castigo sigue manifiesto en la vida de nuestros centros, pero el profesor ha sido incapacitado para la utilización del castigo como herramienta. En este aspecto se manifiesta una pérdida de la autoridad docente, sin que se haya producido un cambio en la estructura de relación de los centros. Esto lleva a un sentimiento de desprotección del profesorado en el marco organizativo y de gestión de la institución escolar.

Ante la posibilidad de llevar a la práctica algunas de las consideraciones expresadas y como conclusiones de los talleres de debate, presentamos algunas de las líneas formuladas al respecto. 

La conexión entre los ciclos; ya que se ha puesto de manifiesto la fragmentación existente entre los diferentes ciclos educativos, principalmente en el cambio de primaria a secundaria, dentro de ésta misma, y en el bachillerato.

Si la educación secundaria obligatoria tiene como uno de sus pilares básicos preparar para la vida, el título del graduado en secundaria deberían obtenerlo todos los alumnos y alumnas 

Es necesario partir de los conocimientos previos y del entorno inmediato del alumnado; ya no sólo para que se produzcan aprendizajes significativos, sino para que éstos adquieran las estrategias que le permitan reconstruir la cultura.

Otra de las líneas expresadas en los talleres es la influencia de ciertas claves culturales que vienen desde el exterior y que responden a un modelo cultural y social, cargado de violencia, individualismo y competitividad; estos contravalores se importan a la escuela, mientras la sociedad culpabiliza a ésta de no erradicar los conflictos que ella misma ha generado, y que son potenciados por los medios de comunicación de masa

La estructura rígida de las aulas y de los centros dificulta el cambio, desde una estrategia centrada en la reproducción del conocimiento a una concepción centrada en el alumno. 

Es necesaria la mejora de la formación inicial y permanente del profesorado, adaptando los programas de formación a las necesidades de los centros. 

Se demanda un modelo de formación, generado desde la propia práctica docente, emanado de las necesidades del profesorado y de la situación del alumnado. Un modelo de formación democrático, útil, significativo, bidireccional y ascendente.

Es necesario adoptar modelos de aprendizaje significativos y centrados en los procedimientos, que generen la implicación del alumno y de la alumna en su propio proceso de aprendizaje y en la reconstrucción de su conocimiento. 

El profesorado sigue empeñado en su academicismo, por la idea de que posee un conocimiento que necesariamente hay que transmitir, dedicando a ello mucho tiempo, y poco a que el alumnado aporte, reflexione, comparta y reconstruya sus ideas, posibilitando que se sienta protagonista de su propia educación.

El profesor necesita relativizar su función como transmisor de conocimiento, potenciando y favoreciendo la adquisición de aptitudes que ayuden a generar un clima de convivencia, mediante el respeto, la atención y la ayuda a los alumnos que más lo necesitan.

Es obligado recuperar la acción tutorial como eje que aglutine la coordinación y el trabajo cooperativo entre los agentes de la comunidad educativa.

Aunque el modelo pedagógico propugnado por la LOGSE para la secundaria obligatoria, no tiene en teoría espacio para la calificación, los materiales curriculares siguen rigiéndose por un modelo calificador 

El profesorado no tiene por qué dominar el diseño de materiales curriculares, sino adaptar éstos a las necesidades y realidades de su aula.

Pese a que la mayoría de los docentes están de acuerdo en que hay alternativas a la utilización de los libros de texto, éstos se siguen utilizando como el principal recurso, lo que condiciona en gran medida la metodología.

El Estado debe invertir a largo plazo en sectores de población desfavorecidos, a la vez que la escuela necesita traducir esta política compensatoria, comprendiendo que detrás de un alumno conflictivo hay una historia personal y socio-familiar problemática.

Sin duda, una de las mejores propuestas que se han comentado en estos talleres, ha sido la posibilidad de plantear la autogestión como una de las formas más viables de llevar a cabo todas estas ideas, ya que posibilita, fomenta, facilita, mejora y promueve la autonomía de los alumnos y alumnas, el reparto de responsabilidades dentro del aula, el cambio del rol del docente y la utilización de la instrucción como medio para la reflexión y la unión de todos los agentes implicados en el fenómeno educativo.

Como colofón a estas conclusiones, recogemos el sentir de los profesores y profesoras, que lejos de quedarse en la búsqueda de estrategias superficiales como medio de solucionar los problemas cotidianos, nos han sabido transmitir la necesidad de un cambio holístico de la función educativa de la escuela.