Bioescuela. Estudio biográfico de la experiencia escolar

DURACIÓN: 01/01/2001

 

OBJETIVO: Estudio de 33 autobiografías escolares de alumnos y alumnas de la Licenciatura de Pedagogía de la Universidad de Málaga que narran sus experiencias escolares

 

EQUIPO INVESTIGADORES

Investigador Principal:

José Ignacio Rivas Flores

Coordinadores:

David Herrera Pastor

Ignacio Calderón Almendros

Pablo Cortés González

Investigadores:

Ignacio Calderón Almendros

Beatriz Margarita Celada

Analía Elizabeth Leite

David Herrera Pastor

Pablo Cortés González

Daniela Padua Arcos

María Jesús Márquez García

Izaskun Bilbao Vega

Mª José Luque Correa

Investigadores Colaboradores:

Carmen Mª Palma Narbona

Mª Belén Sánchez Rodríguez
 

PUBLICACIÓN

Rivas Flores, J.I. , Leite Méndez, A., Cortés Gonzalez, P., Márquez García, M.J. y Padul Arcos, D. (2010): La configuración de identidades en la experiencia escolar. Escenarios, sujetos y regulaciones. En Revista de Educación,  

353. Septiembre-Diciembre 2010, pp. 187-209

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PROYECTO DE TRABAJO 

Presentación de la investigación

 

La investigación que se presenta es el resultado del estudio realizado a partir de los relatos autobiográficos de alumnos y alumnas de 2ª curso de Pedagogía, de la facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Málaga, acerca de su experiencia escolar a lo largo de sus años de escolarización. Estos relatos fueron recogidos durante un periodo de 3 años, y posteriormente fueron analizados por un grupo de investigación en el que participaron algunos de los autores de los mismos.

Estos relatos formaban parte de las tareas desarrolladas en la asignatura de Organización y Gestión del Centro Educativo y fueron seleccionados de acuerdo a la calidad del relato, contando con la autorización expresa de sus autores para ser utilizados en la presente investigación. El uso de los relatos autobiográficos constituye el eje del desarrollo curricular de esta asignatura desde el año 1998, ofreciendo una base documental acerca de la experiencia escolar del alumnado de la asignatura a lo largo de varios años (Leite y Rivas, 2005; Rivas y Leite, 2006a y b).

El trabajo con narraciones biográficas surge, en primera instancia, como estrategia metodológica en la investigación “Cultura Profesional de los Docentes en Enseñanza Secundaria” (1996-1998), financiada por el C.I.D.E. (Rivas, Sepúlveda, Rodrigo y González, 2003; Rivas, Sepúlveda y Rodrigo, 2000 y 2005; Rivas y Sepúlveda, 2003). Posteriormente, nos planteamos incorporar el análisis biográfico como estrategia de enseñanza, partiendo de las propias narraciones sobre su experiencia escolar del alumnado de la asignatura anteriormente mencionada, de la que soy responsable. Lo que en un principio se planteó como una actividad introductoria, con un alcance limitado, en poco tiempo se convierte en la estrategia nuclear de la asignatura, por lo que la construcción de la narración biográfica se hace más compleja y completa. Son justamente estas las que consideramos para formar parte de esta investigación.

Cuando constatamos el cúmulo de información que vamos consiguiendo con el tiempo acerca de la experiencia escolar de nuestro alumnado comenzamos a pensar en la posibilidad de utilizar estas autobiografías para un estudio más sistemático, con un interés de indagación científica, y no sólo como estrategia de enseñanza. Seleccionamos, por tanto, narraciones de 3 años, en función de su nivel de elaboración, sin consideración alguna sobre su condición académica (aprobados o suspensos, por ejemplo).

Las autobiografías fueron redactadas por el alumnado al comienzo del curso académico, como primera actividad de este, sin ninguna instrucción previa, salvo que narraran su historia escolar; su experiencia en la escuela durante todos los años de escolarización. Para ello disponían de un tiempo amplio: 2 sesiones de clase, más el tiempo que quisieran dedicarle fuera del aula. Esto suponía una gran diversidad en la realización de la tarea, encontrándonos con alumnas y alumnos que desarrollaban autobiografías extensas y elaboradas y otros que “cubrían el expediente” de forma más o menos aceptable. De cualquier modo eran libres de ir completando la narración a lo largo del año en la medida en que la comunicación de los compañeros les evocase nuevas evidencias que desearan incorporar a su autobiografía. Esta posibilidad fue utilizada de forma esporádica, en cualquier caso. Se tratan, por tanto, de relatos elaborados de forma espontánea (salvo los condicionantes generados por la situación académica en que se produce), de sujetos que han abandonado las aulas escolares sólo hace 1 año en la mayoría de los casos.

Del cúmulo de autobiografías recogidas en estos 3 cursos académicos seleccionamos, para la indagación científica, aproximadamente unas 40, con los requisitos que anteriormente mencioné. Con anterioridad, a lo largo del curso 1999-2000, llevé a cabo conjuntamente con Ignacio Calderón Almendros, alumno de doctorado del departamento en ese momento y becario de investigación bajo mi dirección posteriormente, un proceso de indagación con las biografías de 3 alumnas, conjuntamente con ellas mismas, en un proceso de categorización, reflexión e interpretación compartida (Rivas y Calderón, 2002). A lo largo de una seria de reuniones, cada 15 días, a lo largo de 6 meses, fuimos discutiendo y desgranando, conjuntamente, su propia experiencia escolar.

Con esta experiencia sumamente gratificante aventuramos la posibilidad de que en este nuevo trabajo, también se incorporaran algunos alumnos y alumnas al proceso de investigación, invitando a todos aquellos a los que se le había seleccionado la autobiografía, a lo que accedieron en primera instancia 8 de ellos, manteniéndose 4 hasta el final, tal como luego narraré. De cualquier modo, buscamos la autorización de los autores de las narraciones seleccionadas, consiguiendo al final 32, con las cuales iniciamos el trabajo que a continuación se presenta.

Resulta evidente que no se pretende en ningún momento que esta investigación muestre la experiencia escolar en el sistema educativo actual español. Esta es una situación diversa y compleja, difícilmente manejable como globalidad, en una investigación de estas características. Entendemos que la interpretación que se hace se corresponde sólo con las voces de los sujetos que han participado: alumnos y alumnas de 2º de pedagogía de la Universidad de Málaga a finales del siglo XX.

Esto supone unas características especiales:

  • Se trata de alumnado que, de alguna forma, ha superado todo el proceso de escolarización y ha accedido, por sus méritos académicos (examen de selectividad y bachillerato) a la universidad. Por tanto, son alumnos “exitosos” del sistema escolar.
  • Son alumnas y alumnas que han optado a la titulación de pedagogía con una nota media no demasiado alta en la mayoría de los casos, lo cual aporta matices a este carácter “exitoso” de su experiencia escolar.
  • Han cursado al menos un curso de pedagogía, con lo que supone que ha habido una reflexión previa sobre el hecho educativo y su significado social, cultural y político. De alguna forma hay una cierta elaboración de su pensamiento sobre la escuela.

Estas tres condiciones establecen unas características propias que nos indican el ángulo de visión de la escuela desde el que se afronta este estudio, como posteriormente explicaré en el desarrollo del “texto” de la investigación.

La investigación presenta, en primer lugar un argumento (argumentos sería más adecuado decir, dado el carácter simultáneo de diferentes niveles de interpretación). Entiendo como tal el marco conceptual y metodológico desde el que afrontamos la interpretación y la comprensión de las voces del alumnado. En segundo lugar, se tiene en cuenta el escenario en el que se representa este drama, en el que se presenta el marco característico y diferencial, desde el punto de vista social, cultural y político, en el que se desarrolla el argumento. En este caso se planea con más profundidad la mirada particular de los actores que lo representan: el alumnado de pedagogía y su contexto escolar. En tercer lugar se afronta la propia representación del drama, entendiendo por tal la acción e interacción entre los actores y el texto a representar, la experiencia escolar. Caracterizo esta experiencia en función de las voces de los actores que la representan. En cuarto lugar, se analiza lo que llamamos el cierre del telón, habla la crítica. Esto es, cuáles son los resultados de la investigación en sus diferentes niveles y el tipo de comprensión alcanzado así como el debate epistemológico resultante de la nueva comprensión alcanzada.

Entiendo que el proceso de construcción del conocimiento es un diálogo permanente de carácter socio-histórico, en el que nos incorporamos en un momento dado para hacer nuestros aportes. En ningún caso este proceso, en el ámbito científico en que nos movemos, debe quedar al margen de la reflexión sobre el tipo de aportación que realizamos, su relevancia y el modo como contribuye a mejorar nuestra comprensión del mundo y su transformación.

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